1.Marihuana
¿Qué es la marihuana?
Se llama marihuana (porro, faso, maría, etc) al preparado elaborado a partir de las flores, hojas y tallos pequeños provenientes de la planta Cannabis Sativa.
En el cannabis están presentes unos sesenta compuestos químicos con efectos psicoactivos (es decir, con capacidad para alterar el funcionamiento normal de nuestras neuronas). Se los conoce como cannabinoides. El principal de estos compuestos es el THC (delta- 9- tetrahidrocannabinol), al cual se le atribuyen la mayor parte de los efectos que produce la sustancia.
La marihuana ha sido clasificada de diversas maneras. En la actualidad, se la tiende a considerar como una droga depresora del Sistema Nervioso Central, ya que sus efectos son, en cierta medida, similares a los del alcohol. Sin embargo, sus efectos específicos modificadores de la percepción han hecho que algunos autores la incluyan en la categoría de alucinógenos menores. Cuando hablamos de que la marihuana modifica la percepción hacemos referencia a esos efectos que quizás conozcas, como por ejemplo, percibir los colores como más intensos, percibir los sonidos de forma diferente, o percibir por ejemplo, que el tiempo pasa más lento. Los derivados del cannabis son los más utilizados en todo el mundo. Existen muchas variedades, y entre ellas destacan: * Chastri: se utiliza principalmente en Egipto, y esta formada por una combinación del hachís con arroz fermentado, azúcar e hierbas. * Madjoum: variedad de Extremo Oriente, que se obtiene al mezclar hachís con opio, estramonio y nuez vómica. La marihuana y el hachís pueden ser consumidos por vía oral (ingestión) o bien fumados. También pueden ser utilizados como ingredientes para la preparación de tortas, galletitas y otras comidas. En el organismo: aumento del apetito, sequedad de boca, enrojecimiento de la conjuntiva de los ojos, brillantez de la córnea, taquicardia, sudoración, analgesia moderada, somnolencia, y dificultades en la coordinación motora. En el plano psicológico: sensación de euforia, relajación, desinhibición, cambios sensoriales y perceptivos, pérdida de concentración y disminución de la coordinación. En altas dosis puede provocar alucinaciones (este es el efecto que hace que algunos autores consideren a la marihuana como un alucinógeno menor). Cuando se consume fumada, el humo es rápidamente absorbido por los pulmones y llega al cerebro en un corto período de tiempo, por lo cual sus efectos comienzan a notarse a los pocos minutos de su consumo. Cuando es ingerida por vía oral, los efectos demoran más en aparecer y pueden llegar a durar entre tres y cuatro horas. En cuanto a su potencial adictivo, es decir, en cuanto a su capacidad para generar dependencia, el cannabis no parece dar lugar a dependencia física, aunque se ha descrito cierta reacción de abstinencia en usuarios crónicos al interrumpir su consumo. Por otra parte, puede conducir a cierta dependencia psicológica, entendiendo por tal la dificultad para experimentar determinadas sensaciones.